Como bajar la mortalidad en moto en Colombia
- Centro de Innovación para Motociclistas

- 15 abr
- 4 Min. de lectura
Nunca antes había tomado tanta fuerza la lapidaría frase “Innovar o morir”, pues la falta de innovación en materia de seguridad vial para motorizados nos está costando quince muertos diarios en las calles de Colombia.
Mucho se habla del problema de la accidentalidad en moto, el cual ha venido en un constante aumento durante los últimos 15 años hasta llegar a ser considerado un problema de salud pública, pero poco o nada se dice de las soluciones reales para el mismo, en esencia porque los mismos artífices de las malas políticas públicas que nos llevaron por un proceso de motorización irresponsable pretenden ahora fungir como redentores de la seguridad vial, pensando y actuando de la misma forma que lo hacían cuando crearon el problema.
¿Qué hacer para solucionar el problema?
No se puede solucionar un problema repitiendo las mismas campañas que históricamente han demostrado ser un fracaso. Un problema creado por el libre mercado debe ser solucionada con herramientas de regulación del libre mercado que han demostrado ser exitosas en Europa. A continuación, relacionamos las acciones que todos saben que se deben hacer pero que ningún gobernante ha hecho o bien por corrupción o bien por incompetencia.
1.- Prohibir la venta de motocicletas no homologadas con la norma EURO5+:
El 98% de las motocicletas que circulan en Colombia son de prohibida venta en Europa por su obsolescencia tecnológica, básicamente son motocicletas con obsoletos sistemas de frenado que hacen que las motos no frenen y por ese motivo la tasa de accidentes de tránsito tiene una frecuencia mucho mayor que las de países desarrollados. En Colombia nos venden las motos de mala calidad que no se permiten vender en el resto del planeta y el lobby de los ensambladores de motos que venden más de un millón de vehículos al año no ha permitido que se regule la calidad mínima de los vehículos.
2.- Regular la venta de Equipamiento de Protección Personal Certificados para Motociclistas:
Los motociclistas de MotoGP o del Rally Dakar salen ilesos de accidentes amas de 250 km/h gracias a las tecnologías de protección (airbags y cascos certificados), sin embargo, el 98% de las prendas y elementos de protección para motociclistas que se venden en Colombia son falsificaciones. El Articulo 373 del Código Penal penaliza la imitación o falsificación de material profiláctico, pero ni la fiscalía ni la superintendencia de industria y comercio hacen nada mientras los motociclistas en Colombia son diariamente estafados con falsos elementos de protección. Inclusive las prendas y elementos de protección de los motorizados de la fuerza pública son falsificaciones sin ninguna certificación, así que el estado es cómplice en el delito de falsificación de elementos de protección. Se deben adoptar las normas europeas de certificación de elementos de protección, crear un registro nacional de fabricantes y comercializadores de elementos de protección certificados y enviar a la cárcel a los comercializadores de falsificaciones.
3.- Regular el examen para el otorgamiento de licencias y acabar con los Centros de Enseñanza Automotriz:
El otorgamiento de licencias de conducción de motos es un procedimiento corrupto en manos de una mafia política que controla la Agencia de Seguridad Vial. La tendencia global es no regular la formación de conductores (es decir que la calidad y los precios los establezca bajo el libre mercado), pero controlar estrictamente el examen de otorgamiento de licencias para evaluar conocimientos, habilidades y destrezas con un solo criterio objetivo basado en seguridad. En Europa se exige que el motorizado deba llevar todo el equipamiento certificado (inclusive el airbag) al examen de conducción. Actualmente los CEA le cobran a los motociclistas más de un millón de pesos por un documento corrupto que lo habilita como conductor, aunque no sea idóneo, ni competente. Con el fin de evitar la corrupción la evaluación para el otorgamiento de las licencias debería ser realizada de manera gratuita o muy económica por la policía de tránsito y transportes en todos los municipios del país.
4.- Hacer cumplir la regulación existente para el trabajo en moto:
El accidente en moto es la primera causa de muerte en el trabajo y de ausentismo laboral en Colombia. La motocicleta en Colombia es un vehículo de economía social más que un medio de transporte. Con 24 millones de personas laboralmente activas y más de 14 millones de motos en circulación encontramos que el 40% de los usuarios de motos usan el vehículo como herramienta de trabajo, mientras otro 50% lo usan para desplazarse de la casa al trabajo y viceversa lo cual es una actividad que se realiza por causa y con ocasión de un contrato laboral. Lo anterior demuestra que el 90% de los desplazamientos en moto en Colombia son de origen laboral. Existe una clara regulación para el trabajo en moto en Colombia como la sentencia SL060-2024 de la Corte Suprema de Justicia o el Protocolo de Practicas seguras para trabajadores en moto emitido por el Ministerio de Trabajo, pero por la corrupción al interior de las ARL (Administradoras de riesgos laborales), a los motociclistas no se les da ningún Elemento de Protección Personal ni la formación profesional que requieren. FASECOLDA como gremio ha manipulado las políticas públicas para que las EPS y el sistema de salud paguen las consecuencias de la accidentalidad y ellos evadir la responsabilidad que tienen con los accidentes en moto de origen laboral. Es la negligencia de FASECOLDA a través de los aseguradores de SOAT y ARL uno de los grandes causantes de las tasas de mortalidad de motociclistas.
Como director del mayor centro de investigación y desarrollo en accidentalidad de motociclistas del hemisferio certifico que estas cuatro acciones generarían una reducción disruptiva en la morbi-mortalidad de motociclistas, a diferencia del continuo fracaso demostrado por la incompetente y corrupta Agencia Nacional de Seguridad Vial.



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